Muchas personas pasan gran parte de su vida ideando cosas o fabricando nuevos inventos que revolucionan (o no) la vida de las personas. Pero hay determinados locos que se dedican a inventar algo que no se puede tocar pero que necesitamos todos los seres humanos casi más que el beber: lenguas. La entrada de hoy está dedicada a las lenguas inventadas por diferentes locos a lo largo del tiempo y que han pasado a la historia de la cultura.

En primer lugar, hay que diferenciar diferentes tipos de lenguas, pero todas tienen algo en común y es que son lenguas completas, algunas de ellas con sus variantes dialécticas, no simples frases que suenan bien y encajan.

La lengua de los Minions: Los Minions, esos bichitos amarillos que tanta ternura nos dan y tanto nos hacen reír, se comunican en un lenguaje denominado “Gibberish”, que significa “no entendible”. El original es una mezcla de términos extraídos del español, el inglés, el francés, el italiano, el filipino y hasta el japonés y el coreano.

El Klingon: El idioma klingon es una lengua inventada y desarrollada por Marc Okrand como lengua vernácula del universo Stark Trek. Fue diseñado con un orden de palabras tipo Objeto Verbo Sujeto (OVS) para hacerlo menos intuitivo y darle un aspecto más alienígena. Alrededor de una centena de personas en todo el mundo ha aprendido la lengua y la habla con fluidez, aunque son muchos más los seguidores que la chapurrean. El libro Guinness de los Récords lo considera el lenguaje de ficción más hablado en el mundo, y no en vano Microsoft tuvo la brillante idea de incluirlo en el traductor de Bing. El alcance de esta lengua es tal que hasta existe el Klingon Language Institute.

Imagen extraída de https://es.wikipedia.org/wiki/Quenya

Imagen extraída de https://es.wikipedia.org/wiki/Quenya

Las lenguas de Tolkien: Se estima que sólo para recrear el universo de su trilogía sobre la Tierra Media Tolkien inventó 15 idiomas diferentes, a los que tenemos que añadir los tres que creó durante su juventud. Estamos hablando de concebir lenguas completas -incluso con sus respectivas variantes dialécticas- no de diseñar cuatro frases con sonido exótico por aquí y por allá. Dos de sus lenguas más famosas son el quenya y el sindarín, inspiradas en el finés y el galés respectivamente.

 

Idioma Aklo: Lenguaje ficticio inventado por el escritor galés Arthur Machen (1863-1947) en su cuento de horror sobrenatural El pueblo blanco (1899). Lo que promovió su popularización fue que el reputado escritor H. P. Lovecraft (que era un gran admirador de la obra de Manchen) utilizó el idioma Aklo en algunas de sus historias:  El horror de Dunwich y El morador de las tinieblas. 

¡Seguro que con esto os dan ganas de leer más!