Cómo hacer un comentario de texto narrativo

 

Hoy toca el comentario de texto narrativo. Todos tienen la misma importancia, pero parece que los textos narrativos tienen más papeletas para salir en los exámenes de Selectividad, ya que la novela es el género que más popularidad y difusión ha alcanzado en el siglo XX.

El comentario de texto narrativo no se diferencia de los demás en cuanto a la necesaria división entre estructura interna y estructura externa.

En la estructura externa debemos resaltar, analizar y comentar los elementos más puramente formales, como el número de líneas del fragmento que nos ocupa, el número de párrafos, y datos significativos como las comillas, las palabras en cursiva… Los elementos gráficos y hasta la disposición material del texto en el papel no son elementos extraños al comentario

Como habréis podido comprobar, en la estructura interna es donde afloran los elementos más relevantes de cada tipo de texto y donde se encuentran las principales diferencias formales de cada género. Los elementos a analizar y comentar dentro de la estructura interna de un texto narrativo son: el narrador, las coordenadas espacio-temporales y las modalidades narrativas.

  • Narrador –> Conviene hacer una matización previa: el artífice de la novela es el narrador, independientemente de quien sea el autor. El autor ha sido quien la ha escrito, en un tiempo y espacio concretos, pero quien la cuenta es el narrador, en otro tiempo y en otro espacio. Como tal narrador, se mueve siempre dentro de la ficción. El autor se mueve dentro de la realidad histórica y literaria de su época. No hay que confundir nunca la novela con la realidad. El terreno de la novela es siempre un terreno ficticio, aunque esa ficción se acerque mucho a la realidad. Además, debe tenerse en cuenta que en ocasiones la novela estará contada por más de un narrador,y que uno o más de estos narradores pueden, a su vez, ser personajes partícipes de la historia. Podemos identificarlos observando si narran en primera o en tercera persona.
  • Coordenadas espacio-temporales –> Son de los elementos más importantes que configuran la novela. En ocasiones es mayor su valor significativo que el meramente formal. El espacio, el elemento del lugar en una novela suele ir asociado a la descripción. Por ello habrá que prestar atención a esas descripciones cuando aparezcan; e, incluso, prestar atención al hecho de que no aparezcan.  Conviene distinguir entre diferentes espacios novelescos, desde los espacios reales o los míticos. Por otro lado, el tiempo novelesco ha sufrido muchas alteraciones en el siglo XX. A veces se produce una concentración temporal: unas horas, unos días; a veces, el tiempo se alarga por períodos muy largos. Pero estos elementos difícilmente podrán apreciarse en el comentario de un fragmento. Las formas verbales serán siempre objeto de un detallado análisis, pues todos estos elementos no tienen mejor forma de expresión que el verbo, el elemento temporal por excelencia de la lengua. 
  • Modalidades narrativas –>  Las tres modalidades fundamentales de la novela son la narración, la descripción y el diálogo. Puede coincidir, generalmente, con la estructuración interna del texto.

-Narración: es necesario comentar cómo se estructura la narración en párrafos, qué personajes intervienen, cómo lo hacen, con qué tono habla el narrador, cuál el estilo narrativo, el lenguaje que emplea…

-Descripción: Se asocia al espacio y a los personajes. El análisis de la descripción de los perosnajes servirá para hacer una caracterización de los mismos. El error más frecuente consiste en hacer la caracterización del personaje en la novela, sin atender al fragmento que se tiene delante. Se trata de ver cómo lo presenta el narrador en ese texto (y, por lo tanto, contexto) concreto. Se debe tener presente que la caracterización del personaje puede hacerse no sólo con la descripción del mismo, sino con el diálogo, como se verá luego. 

-Diálogo: Es un instrumento fundamental para caracterizar a los personajes, quienes se van presentando según obran pero sobre todo según hablan. La información que se puede extraer del diálogo es casi inabarcable: la clase social de los personajes (en caso de aparecer en el texto, hay que señalar las variedades diastráticas, diatópicas y diafásicas del habla de cada interventor), el estado anímico, el nivel de instrucción, la edad… Pero puede darse el caso de que en lugar de un diálogo tengamos un monólogo, lo cual es muy interesante desde el punto de vista de la psicología del personaje y da para comentar muchísimo.

  • Lenguaje literario –> Comentar el lenguaje literario que presenta un texto siempre es complicado, sea un poema, una obra dramática o una novela. Pero siempre hay elementos comunes que no podemos pasar por alto. Además de los ya mencionados en la entrada del comentario lírico, en los textos narrativos predomina una particularidad que aflora casi en cada una de las líneas de una buena novela es la intertextualidad, algo que es de obligada mención. Se alude con ella a la presencia de otros textos, ya sea con citas textuales de otros autores u obras, ya sea por referencias indirectas.