¿Por qué Finlandia tiene el mejor sistema educativo del mundo? ¿Por qué se habla tanto del fenómeno finlandés en el mundo de la educación? El documental de 60 minutos al final de este post describe las claves que han hecho que Finlandia repita, año tras año, en la cima de la clasificación que establece el informe PISA.

Finlandia ha creado un sistema en el que ningún alumno queda excluido, enmarcado en una ley de educación estable, que no cambia con el gobierno de turno (¿alguien dijo España?). Los profesores se esfuerzan para que ningún niño quede atrás, y el 95% de los centros son públicos. La enseñanza, el comedor y el material son gratuitos, y los padres pueden optar por llevar a su hijo al colegio que deseen, que también se les pagará el transporte.

La educación obligatoria comienza a los siete años, un año más tarde que en España. En la siguiente tabla, extraída de aquí, pueden verse algunas de las diferencias fundamentales entre el sistema educativo finlandés y el español:

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Desde los 7 hasta los 15 años, los estudiantes finlandeses asisten a 1.605 horas lectivas menos que los españoles. Y mientras en Finlandia los deberes en casa les ocupan media hora diaria, en España los alumnos trabajan con tareas escolares alrededor de 2 horas cada día en el hogar. Por otra parte, los chicos finlandeses pueden llegar a estudiar hasta 4 lenguas, mientras que los españoles estudian la lengua propia (en algunas comunidades autónomas son dos) y otra optativa. En Finlandia, la universidad acoge al 71 por ciento de los alumnos y, en España, tan solo opta a los estudios universitarios el 50 por ciento.

Otra característica de este sistema es que la figura del profesor es muy respetada dentro de la sociedad finlandesa, siendo una de las profesiones mejor consideradas del país. Se trata de profesionales con una excelente formación y motivación para impartir sus conocimientos entre sus alumnos. A diferencia de España, el profesor es personal contratado tras haber sido sometido a exigentes procesos de selección, lo cual sin duda ayuda a mejorar su competitividad.

Por último, destacar que las clases finlandesas son clases en grupo y participativas, en las que los profesores buscan constantemente la retroalimentación de los alumnos, lo que posibilita que ninguno se quede atrás, tal y como señalábamos al inicio del post.

Y, a continuación, el documental. ¡Disfrutadlo!