Durante este año se conmemoran los 2400 años del nacimiento de Aristóteles, uno de los más ilustres e influyentes filósofos del pensamiento occidental. La UNESCO, a instancia de la Comisión Nacional Helénica declaró el 2016 el “Año de Aristóteles”. El estagirita fue discípulo de Platón aunque no continuó las teorías de la Academia. La filosofía de Aristóteles defiende un solo mundo sensible inteligible frente al dualismo de su maestro, demarcando ambos las dos grandes posiciones ontológicas y epistemológicas que han guiado la Historia de la Filosofía occidental: empirismo e idealismo. Su obra ha marcado el mundo clásico, helenístico y greco-romano, la tradición erudita bizantina, el pensamiento árabe y la Europa medieval, y aun hoy sigue influyendo en la vida intelectual. No hubo tema sobre el que Aristóteles no escribiera, justificando así el significado de la palabra filosofía: Amor a la sabiduría. Su trabajo intelectual abarcó todos los campos: Lógica, Dialéctica, Metafísica, Silogística, Filosofía política y moral, Retórica, Poética… hasta la Física, Biología, Zoología, Botánica, Matemáticas, Meteorología, Astronomía, Geología, Psicología, Medicina, Derecho, y Economía. Aunque no fue solo un hombre de teoría sino también de acción, como es bien sabido se involucró activamente en política por ser el tutor y consejero del emperador de Alejandro Magno.

 

Aristóteles y su posible sepulcro

                                Imagen extraída de aquí.

         Como homenaje se han celebrado numerosos eventos en torno a la figura y el pensamiento del filósofo griego, entre los que destacó el Congreso Mundial “Aristóteles, 2400 años, celebrado en Mayo en la Universidad Aristóteles de Tesalónica, en las antiguas Estagira y Mieza. Aprovechando la ocasión, el arqueólogo griego Costas Sismanidis anunció en el congreso el descubrimiento de la tumba del filósofo. El hallazgo se produjo  durante las excavaciones en la población natal del filósofo, en la antigua ciudad de Estagira, en la península Calcídica. Sismanidis mostró los resultados de la excavación en la que lleva trabajando desde 1990, llegando a la conclusión de que esta tumba pertenece al filósofo. Se trataría, según indicó , del monumento funerario en el que los estagiritas depositaron las cenizas de Aristóteles tras su muerte  en Calcis (Jalkida, en la isla de Eubea).

hallado-la-tumba-de-aristoteles--20160526043129-f9ecaa723e5cfb47dcad7e5de026047e

                          Imagen extraída de aquí.

           En 1996 Sismanidis y su equipo hallaron las ruinas de un edificio abovedado situado entre una galería del siglo V a. C., y  un templo de Zeus y de Atenea del siglo VI a. C., dentro de la antigua ciudad, muy cerca de su ágora y con vistas panorámicas, en cuyo suelo descubrieron un rectángulo de 1,30 por 1,70 metros que correspondía a un altar. Aunque al carecer de  inscripción no se puede asegurar con absoluta certeza que sea su sepulcro, Sismandis aduce varios argumentos que justificarían que  pertenezca al filósofo. Por un lado su ubicación,  en un lugar destacado destinado a monumentos destinados y edificios públicos, como templos o edificios conmemorativos, demuestra su importancia, y  la construcción parece que es incompatible con otros usos distintos del conmemoratio de una figura insigne.  Esto se suma al hecho de que fue construido con rapidez y con materiales de calidad,  ya que  por ejemplo está recubierto con tejas de la fábrica de cerámica real. Así mismo, existía una amplia carretera que llegaba hasta la entrada del monumento, facilitando su accesible para ceremonias con entrega de honores y premios así como de ofrendas, para las que tenía un altar.  Para reforzar la idea de que el hallazgo corresponde a la tumba de Aristóteles, en  la excavación se encontraron objetos funerarios de cerámica y más de cincuenta monedas, que además demuestran que la tumba es de la época de Alejandro Magno. Por otro lado, están fuentes literarias históricas, que señalan que los restos de Aristóteles están ahí enterrados: tanto  el manuscrito 257 de la Biblioteca Marciana de Venecia y una biografía árabe de Aristóteles indican que fue enterrado en el lugar de la excavación. También aseguran que tras su muerte el filósofo fue honrado con honores de héroe, salvador, legislador y como segundo «fundador» de la ciudad, pues medió ante el rey Filipo de Macedonia para refundar la ciudad en 340 a.C. tras ser destruida por el padre de Alejandro Magno. Si finalmente se demuestra que el sepulcro pertenece al filósofo supondrá el hallazgo más importante de las últimas décadas.

 

Posible sepulcro Aristóteles

                                                  Imagen extraída de aquí.

               Para más detalles sobre el descubrimiento arqueológico puedes ver el siguiente enlace:

 

 

Fuentes:

http://www.efe.com/efe/espana/entrevistas/kostas-sismanidis-el-arqueologo-prudente-que-hallo-la-tumba-de-aristoteles/10012-2942794

http://www.abc.es/cultura/abci-arqueologos-griegos-creen-haber-hallado-tumba-aristoteles-201605261924_noticia.html

http://aristotleworldcongress2016.web.auth.gr/?q=en