Cuando nos enfrentamos a un problema de Física o de Química y conseguimos, tras muchos esfuerzos, obtener un resultado, resulta tentador dar el ejercicio por terminado y olvidarse de él. Sin embargo, siempre es recomendable detenerse un momento para analizar si la solución obtenida es razonable. Un coche que tarda varias horas en frenar, una disolución de riqueza superior al 100%, una aceleración descomunal… son algunos ejemplos de resultados que deberían hacernos sospechar que tal vez hayamos cometido algún error.

No obstante, hay problemas cuya solución contradice el sentido común. En algunas ocasiones, esto se debe, simplemente, a que los datos que se proporcionan no son realistas. Pero en otras es la propia naturaleza la que puede llegar a resultar inverosímil.

No está claro en cuál de las dos categorías anteriores entraría un ejercicio del examen de Física de la última PAU de la Comunidad de Madrid. En él, se nos presenta un objeto estelar cuya masa es nada menos que cinco veces la de Sol y que, sin embargo, posee un radio de solo 100 km. Para hacernos una idea, si quisiéramos comprimir un camión hasta que alcanzara una densidad parecida, ¡ocuparía menos que un átomo! El enunciado pedía que se calculara la aceleración de la gravedad en la superficie de este cuerpo. Esta resulta ser, aplicando la Física de Newton, 6 000 millones de veces mayor que la que experimentamos en la Tierra. ¡Un resultado que seguramente dejó intranquilo a más de un examinando!

Aunque pueda parecer que a alguien se le fue la mano al redactar el ejercicio, lo cierto es que existen objetos astrofísicos tan compactos, e incluso más: se trata de las estrellas de neutrones. Como su nombre sugiere, estos cuerpos no están formados por átomos ordinarios, sino mayoritariamente por neutrones. En consecuencia, su densidad alcanza valores parecidos a los de un núcleo atómico. De hecho, hay quien se refiere a ellos como núcleos gigantes.

Estrella de neutrones

Ilustración de una estrella de neutrones. Imagen extraída de aquí.

Las estrellas de neutrones pueden aparecer cuando se acaba el combustible nuclear de estrellas más convencionales. Se produce entonces una contracción de sus capas internas, a veces acompañada de fuertes explosiones conocidas como supernovas. El resultado de este proceso depende de la masa que sobreviva al mismo. Si esta no es mucho mayor que la del Sol, se forma una enana blanca, compuesta por materia ordinaria. Las estrellas de neutrones se crean cuando esa masa es solo unas pocas veces mayor que la del Sol. Por último, si la masa es lo suficientemente grande, la contracción continúa hasta que aparece un agujero negro, un objeto tan denso que ni siquiera la luz puede escapar de su campo gravitatorio.

Ilustración de un agujero negro sobre un fondo estrellado.

Ilustración de un agujero negro. Imagen extraída de aquí.

En el caso que nos ocupa, la masa de la estrella es intermedia, por lo que no está del todo claro lo que sucedería. Es posible que se formara un agujero negro, un dramático final para la situación descrita en el problema. ¡Esperemos que el futuro de los estudiantes que realizaron la prueba sea mucho más luminoso!

Puedes encontrar los enunciados de la última convocatoria de Selectividad aquí.